domingo, 30 de septiembre de 2018

SANTOS PARA SANTIFICAR, LIBRES PARA LIBERAR


TEMA  :  “SANTOS PARA SANTIFICAR, LIBRES PARA LIBERAR”
FECHA: HOMILÍA FESTIVIDAD PATRONAL SEPTIEMBRE / 2018



      MADRE DEL PUERTO CLARO CHILE

    1.     “¿De dónde proceden las guerras y las contiendas entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones que luchan en vuestros miembros?” (Santiago IV, 1-3).
        FESTIVIDAD 2018 PUERTO CLARO 
Queridos hermanos: Con el gozo de estar en nuestra casa, hogar del alma, nos reunimos para celebrar la máxima expresión del amor de Dios como es la Santa Misa, donde Cristo se hace totalmente presente en medio nuestro.
Lo hago una vez más, como en las veintitrés precedentes, con una mirada puesta en nuestro altar y otra puesta en la imagen de la Santísima Virgen, Patrona de nuestra Parroquia y de nuestra ciudad “trepadora y mar azul”, la cual, “una vez conocida no se puede olvidar”. 
En este templo ya centenario, junto a las generaciones anteriores nos preguntamos: ¿Qué implica tener a Dios en nuestros altares? Más aún, si asumimos que a lo largo de este año, la Iglesia que peregrina en Chile nos ha invitado a la celebración de un Año Eucarístico Nacional, el cual se despliega en momentos donde la fe se encuentra fuertemente desafiada por miserias internas y externas en la vida de la Iglesia.
Sin duda son tiempos donde se exige una respuesta constante, diligente, plena, que vaya a la medida del amor de Dios que es -por esencia- ilimitado. ¡Tan grande es el amor de Dios! Tantas veces lo decimos y cantamos: ¡El amor de Dios es maravilloso!
            CERRO TORO VALPARAÍSO CHILE
Una respuesta que venza la tentación individualista galopante en la actualidad, donde el hombre de inicios de este siglo,  que vive ensimismado,  no es capaz de descubrir la riqueza del Buen Dios que siempre tiene una razón que disipa toda duda, una mirada que devela nuevas perspectivas, y tiende providencialmente una mano para acoger, para cuidar, para limpiar, para embellecer, para levantar a que yace exangüe sin esperanza.


Es necesario poder contemplar desde su presencia eucarística al Buen  Dios en salida, es decir,  que viene a nuestro encuentro y nos  invita a un estilo de vida que procure imitarle en la búsqueda de quienes deambulan desolados, tristes, encerrados.
                  DIÓCESIS VALPARAÍSO 2018 CHILE


Para ello, toda vida espiritual que tenga a la Virgen de la Merced implica reconocerla como pregonera de la misericordia de Dios que parece “deshacerse en la búsqueda” cuando alguien está cercano a perder la fe. Es fundamental reconocer que el debilitamiento de la fe conlleva unas consecuencias que en todo tiempo son graves y ocasionan graves males.
El origen de esta advocación está vinculado con la misión de la Santísima Virgen de ser “Refugio de los pecadores”. Ella tuvo la misión de acompañar a quienes eran esclavizados, hoy esa misión se extiende –ciertamente- a las profundidades del alma herida por el error, por la mentira, por el odio, cuyas consecuencias son mayores e incomparables frente a los dolores del cuerpo que padecían quienes permanecían esclavizados.




SACERDOTE JAIME HERRERA CHILE





 Cuando hablamos de una “merced”, en singular, y “mercedes” en plural, nos referimos a uno o muchos regalos, cuya primera característica es la gratuidad.
IGLESIA PUERTO CLARO VALPARAISO
El primer santuario de la Virgen en América fue dedicado a la Virgen de la Merced, ¿la primera imagen con que María Santísima se presentó en nuestra región, fue la que pueden contemplar nuestros ojos bajo el título que hoy celebramos Nuestra Señora de las Mercedes de Puerto Claro.


No la escogimos nosotros…fue Ella quien eligió a esta ciudad y a esta comunidad parroquial  para dar a conocer su poder intercesor y medianera universal de toda gracia, según lo cual se alza como genuino  ideal del hombre libre, llamado a usar de la libertad como un regalo de Dios no como respuesta de antojos ni la sola exigencia de un derecho. ¡A los regalos no se tiene derecho porque si así fuera dejarían de serlo…De los regalos se participa, y por esto la libertad tiene a Dios mismo como su primer garante.
VALPARAÍSO BAUTIZO CATÓLICO 

¿Qué hace especial un regalo para nosotros hoy? Consideremos: Quién hace el regalo.  ¿Por qué hace el regalo?…¿Qué sacrificio implica ese regalo? …¿Qué aportó ese regalo?
Nadie es más importante que Dios. Por ello,  que sea Él quien nos regale algo es simplemente insuperable.  El Señor nos concede su gracia como un regalo por medio del cual creemos en Jesús, creemos en la vocación universal a la santidad, creemos en su Iglesia resplandeciente por la fuerza de su unidad, de su santidad, de su catolicidad, y de su descendencia apostólica.

Mas, constatamos que hoy –como indica el salmista- “Se han alzado contra mi arrogantes, rabiosos nadan en busca de mi alma sin tener para nada a Dios presente” (Salmo LIV, 5). Estas palabras interpretan lo que subyace en el corazón de tantos creyentes que ven escurrir ante sus ojos la avalancha de leyes inicuas como son las emanadas de un espíritu secularizado: La “ley de género” donde un menor de edad puede mutilar su cuerpo con el consentimiento de quienes tienen el deber de protegerlo de males impuestos y voluntarios. ¡No todo lo que deseamos es lo mejor para nosotros! ¡No todo lo que anhelamos es algo bueno! Muchas veces en la vida hemos deseado cosas que creímos buenas pero eran nocivas para la salud…Una “ley de divorcio” que presentada como la panacea ha terminado mostrando su más honda esencia con la disgregación de la familia y la brutal caída de la natalidad en nuestra Patria a niveles nunca antes vistos, ocasionando que ahora sean las mascotas reemplacen las preocupaciones de quienes por la naturaleza de su vocación y la vocación de su naturaleza están llamados a la mas perfecta unidad y a la generosidad de su descendencia.
¡Qué decir de aquella normativa legal que permite que menores de edad tengan autonomía para quitar la vida de otro menor no nacido! ¿No es eso corrupción de menores? Hipócritamente se hacen campañas para no comprar juguetes bélicos en navidad, y luego se autoriza tomar pastillas abortivas a menores. Horrorosa inconsecuencia cuyo costo en la vida moral de la Patria y de nuestra ciudad porteña  no dejará de evidenciarse con toda su crudeza.
Bien nos podemos preguntar con el Evangelio proclamado en este día: ¿Qué hará el Señor Dios con aquellos que no reciben a un niño en su nombre y le quitan la vida? No reciben al niño, no reciben a Cristo. La apertura al don de la vida en toda circunstancia implica abrir las puertas a Jesucristo, por lo que cada aborto procurado es siempre un portazo que se da a nuestro Divino Redentor y ello sí tiene consecuencias.
La cadena de abusos a menores en Chile parte por el aborto, continúa con el incentivo de una cultura laicista que mutila la esencia de la humana naturaleza en su ser religioso, y se extiende por el desquicio moral al que el Catecismo de la Iglesia no sólo llama “pecado” y la legislación canónica reconoce como “gravísimo delito”, sino que lo denuncia como “una conducta animal”.

 PÁRROCO  PUERTO CLARO CHILE

Acaso desde este ambón ¿no hemos dicho muchas veces que cuando el hombre se comporta como animal se rebaja a un peldaño más bajo que los animales? El animal que sigue ciegamente sus instintos responde a su naturaleza, el hombre que se esclaviza a sus bajos instintos rebaja su naturaleza y dignidad.
En los tiempos que vivimos,  nuestra Iglesia debería explicitar que quien abusa de menores no sólo sea limitado en el ejercicio de su ministerio de por vida, no sólo sea reducido al estado laical, sino que su falta sea equiparada a la de quien voluntariamente provoca un aborto, es decir,  sea excomulgado latae sententiae.
2.      “Si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos (San Marcos IX, 35).
CELEBRACIÓN PATRONAL 2018
La actitud de estar al servicio de todos emerge de la fe y se nutre con la virtud de la humildad, por lo que ambas son indivisas de tal manera que el creyente en todo momento está llamado a servir a los demás, sin otro límite que procurar imitar a Cristo –“El Siervo perfecto para todos” (Romanos XV, 8-9) - quien se hizo semejante a nosotros menos en el consentir pecados, y sabiendo que no hay mayor reconocimiento deseable que el que Dios pueda hacernos, evitando buscar el reconocimiento temporal que muchas veces termina desorientando a un corazón seducido por los aplausos y las humanas promociones.

Los grandes enemigos del alma del servidor son los que enuncia el apóstol San Juan: el poder, el tener y el placer, los cuales de no haber una adecuada enseñanza religiosa, una docilidad a la gracia que viene de lo alto  y una recta formación de la voluntad, terminan de manera inequívoca por estrechar el corazón humano con mezquindades, parcelaciones y desprecios.
Si la actitud de servir a los demás no está engastada por el amor a Dios prontamente se termina agotando, por lo que la virtud de la piedad, y el espíritu religioso son lo que nos permiten extender la mirada del alma hacia las necesidades, son los que nos permiten priorizar y distinguir entre lo importante, urgente o necesario, de modo particular en lo que se refiere a la salvación eterna recordándonos en todo momento que nuestra vida actual no es el simple  fruto de un azar ciego regado de suertes y casualidades, como tampoco responde  a un contacto eléctrico neuronal  jalonado de pasiones, deseos y sentimientos.

IGLESIA DEL CERRO TORO CHILE

De no apoyarse en el amor a Dios para ir a las “periferias existenciales” se corre el grave riesgo que nuestra caridad se convierta en una simple fantasía, que no tiene como norte (objeto)  el amor y alabanza a Dios sino que bajo los eufemismos de “solidaridad” y “voluntariado” se busque la retribución en honra, fama y poder.  En el germen de una religiosidad autorreferente subyace el debilitamiento de la fe, la falta de una vida sacramental activa, y el olvido de la gracia que Dios siempre nos quiere conceder.
La Virgen María es una mujer fantástica porque su alma y corazón estaban llenos del amor a Dios, y su amor desplegado en espíritu y verdad hacia quienes Jesús colocaba en su maternal regazo cuando dice: “Mujer, he ahí a tu hijo”.
COMUNIDAD PUERTO CLARO 2018
Este día nuestra mirada se detiene en nuestra Madre del cielo, que desde hace casi cuatro siglos quiso presentarse bajo la advocación única en el mundo de “Nuestra Señora de las Mercedes de Puerto Claro”, tal como se venero durante siglos en la primera parroquia de nuestra ciudad, la cual un día 17 de abril de 1791 reconoció como su Patrona. El primer decreto, del primer cabildo así lo indica, por lo que nuestra Virgen de Puerto Claro constituye un patrimonio espiritual incomparable, no por el tiempo transcurrido sino porque de ella provienen muchas bendiciones. ¡Toda una bendición, también una misión!

Más aún, si consideramos que el primer santuario de América fue dedicado a la Virgen de la Merced, advocación que este Año Jubilar cumple ocho siglos de antigüedad. ¿Será fruto del azar que los vestigios más antiguos de la piedad mariana  estén vinculados al carácter de intercesora y vencedora de toda esclavitud?
Sin lugar a dudas, cada bautizado descubre que en las manos de la imagen venerada de Puerto Claro sostienen los grilletes  por los cuales los hombres permanecían esclavizados en la antigüedad, y a sus pies descalzos es pisada la serpiente tentadora (Génesis III, 15). Toda una enseñanza del poder que tiene la Santísima Virgen como corredentora nuestra, que desea la santidad de cada uno de sus hijos, por muy alejados que eventualmente puedan estar de su vida cristiana, permanentemente intercede ante su Hijo y Dios para sacar de la esclavitud vivan en la abundancia y plenitud del amor al prójimo en el amor de Dios. ¡Que Viva Cristo Rey!


jueves, 20 de septiembre de 2018

CONTAGIAR LA MISERICORDIA EN EL MUNDO

            TEMA :  “CONTAGIAR LA MISERICORDIA EN EL MUNDO.
      FECHA: HOMILÍA 45° ANIVERSARIO 11 DE SEPTIEMBRE / 2018

                                                        SACERDOTE JAIME HERRERA CHILE


SANTA MISA PARROQUIA VITACURA




1.     Elegidos por la misericordia de Dios.
Estamos celebrando nuestra Santa Misa en el día once de un gran mes. Es el mes donde se vuelca nuestra mente y corazón para venerar esta “Patria” que Dios nos ha ofrecido como un don y una tarea.
Una misión que en el texto proclamado reciben los Apóstoles como una elección gratuita que hace Jesús de cada uno, sin duda luego de pasar una noche entera en oración, tal como posteriormente lo haría para cada jornada decisiva , recurriendo al cielo para ser fortalecido en las opciones que marcarían indeleblemente su caminar en vistas a salvar al hombre.
La respuesta que cada apóstol dio a Jesús no fue producto de un simple entusiasmo, no respondía a un largo discernimiento como evaluando costos y beneficios para gozar de una plena seguridad, sino que fue la consecuencia de una opción no exenta de riesgo, de incertidumbre, tal como lo experimentarían durante el tiempo que acompañarían al Señor por las tierras de Judea y Palestina.
Nos dice el Evangelio que los discípulos  fueron desafiados por el Señor en este día: En el fondo de sus corazones estaba presente el anhelo de Dios, como algo entitativo de la naturaleza humana que desde su inicio hasta la vida presente nos recuerda la sabiduría de un Padre de la Iglesia: “Inquieto permanece nuestro corazón mientras no descanse en Ti” (Confesiones, San Agustín de Hipona).
Se enfrentaban a las tentaciones de adorar un becerro de oro evidenciando que la  ideología materialista ya estaba incoada en la antigüedad, -entonces- mientras Dios les invitaba a elevar los corazones hacia el lugar del encuentro en lo alto del Sinaí, el desenfreno idolátrico les hundía en la espiral de un egoísmo que parecía no tener fin; aquellos primeros apóstoles enfrentaban el desafío de ir contra corriente ante una sociedad sumergida en la molicie de lo acostumbrado.



Sin duda, el vencimiento interior que tuvieron que experimentan los primeros discípulos fue enorme, porque eran un grupo numéricamente acotado, ¿Qué eran doce para un mundo entero? los cuestionamientos crecerían de manera exponencial, mas con la mente y el corazón puestos en la llamada del Señor fueron capaces desde la generosidad a dar una respuesta favorable a la invitación hecha por Jesús, descubriendo el imperativo de procurar cumplir la voluntad de Dios sobre sus propios deseos, capacidades y limitaciones.
Desde que Jesús les dijo: ¡Síganme! sus dudas fueron evaporándose ante el esplendor de la verdad de Cristo, y los temores fueron sepultados por la certeza de experimentar el amor incondicional de que les llamara “mis amigos”. Fue esto último lo que les llevó a estar disponibles en las horas de mayor sufrimiento hasta preferir dar su propia vida antes que renegar del Señor y de su Iglesia, fue el poder estar con Jesús presente en nuestros altares lo que constituyó motivo de una esperanza enraizada en el amor gratuito de Dios.
Desde un primer momento, comprendieron que el seguimiento de Jesucristo les marcaría para toda la vida, y en toda la vida…Si nada escapa a la mirada de Dios, y su amor no cambia, entonces  “quien a Dios tiene,  nada le falta porque sólo Dios basta” (Santa Teresa de Ávila).
La esperanza y la confianza irán de la mano en la vida de todo aquel que es capaz de mirar a Cristo de frente. El Mes que transcurre evoca motivos de esperanza porque va de la mano  con la llegada de un tiempo nuevo. En efecto, el invierno queda atrás y cede al esplendor de la primavera, hecho que la misma Santa Biblia nos recuerda en uno de sus Salmos.
Para nuestra Patria, este día encierra motivos de confianza y esperanza, las cuales nunca pueden olvidarse en el alma de un creyente, ya que nuestra vida está en las manos de Dios que moldeó nuestro ser, encamina con su gracia nuestros pasos, y nos acogerá justo y misericordioso a la vez cuando dejemos este mundo.  La llamada del Señor les hizo tomar conciencia clara de buscar la santidad estando insertos en el mundo, pero no permaneciendo esclavos de lo mundano, lo que de suyo implica tener anclada nuestra libertad en hacer la voluntad de Dios. El acto fundacional que hace Cristo al elegir a sus apóstoles les hace descubrir que forman parte de un grupo, por lo cual el seguimiento de Jesús implica una vivencia común de la fe que les invita a valorar todo aquello que favorezca compartir el don recibido, particularmente mirando a Dios, la Patria y la Familia.
                                                           FUNDACIÓN PRESIDENTE PINOCHET

MISA 11 SEPTIEMBRE 2018 CHILE

2.     Del Amor a Dios, al amor de la Patria y la Familia.
Un día de este mes, el Papa Juan Pablo II colocó una cruz en la Colina de las Cruces de Lituania…Como un estandarte recuerda las cien millones de víctimas que el comunismo ha provocado a lo largo del mundo en el último siglo. Quien habla tenía nueve años en 1973. Como muchos debí hacer largas filas, muy de madrugada para obtener algún alimento; vi en las calles una violencia impensada para los tiempos que vivimos, junto a mis abuelos visite a los camioneros que durante semanas estaban en la parte alta de Reñaca, vi la violencia en la Avenida Valparaíso donde ya era costumbre, a veinte metros de nuestra casa estalló un explosivo que pulverizo los vidrios del hogar, vi a mi padre de noche salir a cuidar como apoderado del colegio de mi hermana para evitar que fuese tomado, a los ocho años escuchaba cantar cada domingo a todo pulmón en la parroquia dedicada a Virgen del Carmen el himno nacional a esas alturas  hecho clamor, el cual por las noches era retomado por las ollas vacías que hacía sonar con el entusiasmo de quien miraba a sus padres hacerlo con fuerza y convicción.
Tengo la certeza que ningún museo que visite me hará jamás olvidar lo que vivimos como familia durante los tres años que precedieron el día once del mes de la Patria del año 1973. El sol no puede taparse con el dedo, ni dejará de iluminar  porque no lo queramos ver durante mucho tiempo, de modo semejante resultan inocuos los intentos de imponer  unilateralmente  una visión tuerta de lo que pasó en Chile desde 1970 en adelante. Sin duda ello hace que no exista una verdadera reconciliación.
 La lógica totalitaria anidada en tantas naciones hace medio siglo, marcó una vorágine de dolor en muchas regiones entre las cuales la nuestra no estuvo exenta durante mil días de incertidumbre, de violencia social y de hambre, que conducía la persistente  incitación hacia una guerra civil que parecía inevitable, la cual finalmente fue providencialmente evitada.
Al igual que a los primeros discípulos, Jesús nos llama a una nueva manera de vivir, superando las barreas del egoísmo, de la venganza y la falta de caridad, que surgen de la ceguera espiritual de no ver con claridad la naturaleza de lo que uno es,  olvidando lo inconmensurable que constituye la misericordia de Dios.

Quien se sabe objeto de la bondad de Dios no olvida -cuando sea necesario- ser sujeto de la misericordia hacia los demás, por lo que la carencia de una vida religiosa consecuente siempre termina ocasionando el debilitamiento del engranaje social y familiar, con las consecuencias que vemos hoy a lo largo de nuestra Patria.
San Francisco de Sales, Patrono de este Templo Parroquial hablaba del escándalo de proscribir el Evangelio de la vida pública: “¿No es una barbaridad querer desterrar la vida devota del cuartel de los soldados, del taller de los artesanos, del palacio de los príncipes, del hogar de los casados?” (Introducción a la Vida Devota).
Sin duda nuestra mirada se encamina en estos días a tener presente que “a tales males, tales remedios”, y el absolutismo ideológico solo puede ser solucionado con más libertad, que la sana vivencia de las virtudes cívicas conduzca al crecimiento personal y social. Hace unos días hemos visto que la pobreza en Chile ha ido disminuyendo inexorablemente desde que se buscase vencer la pobreza creando más riqueza, desde que se asumiera que el estado está al servicio de las personas y no las personas esclavas de un estado monstruosamente expandido, desde que se tomase convicción que hay que expandir los propietarios y no los proletarios, desde que la familia fuese puesta como un eje social imprescindible,
La ideología marxista no es inocua para nuestra sociedad, no lo fue, no lo ha sido ni dejará de serlo allí donde se intente implementar porque es “un terrible sistema de violencia totalitaria. Un sistema que pisoteó y humilló al hombre” (Papa Juan Pablo II).
Hacer de Chile una gran Nación sigue siendo una tarea basilar, especialmente para los creyentes, y es lo que hoy destacamos en quienes asumiendo una misión no deseada, buscarían por el camino de la abnegación, sacrificio y trabajo personal, “restaurar el orden institucional y la vida económica del país, tan gravemente alterados” como dijeron los Obispos en Chile en esos mismos días   
Nuestra mirada finalmente se dirige esta tarde hacia la Virgen María.  Fue el rezo incesante del Santo Rosario el que provocó que, al igual que  los pueblos mártires contemporáneos “al resistir la ideología materialista, su mirada permaneciera fija en lo Trascendente; reconociendo en Jesús de Nazaret al Mesías enviado por el Padre, el Verbo eterno hecho carne, el Salvador y Redentor del hombre” (Juan Pablo II, 7 Septiembre 1993, Siluva Lituania). ¡Que Viva Cristo Rey!

PADRE JAIME HERRERA  CHILE
                                         

sábado, 1 de septiembre de 2018

Actividades Mes de Septiembre
















LXV° ANIVERSARIO COLEGIO ALBERTO HURTADO (1954-2018)


LXV° ANIVERSARIO COLEGIO ALBERTO HURTADO (1954-2018)


El Colegio Alberto Hurtado está ubicado en el Cerro Mesilla (ex Cerro Las Carretas), perteneciendo a la jurisdicción parroquial de Nuestra Señora de las Mercedes de Puerto Claro. Fundado el año 1953, bajo la conducción de su directora Clara Luz Meneses Gamboa, quien habiendo conocido el testimonio del santo sacerdote de la Congregación la Compañía de Jesús, dio inicio a este Colegio que ha servido a muchas generaciones de alumnos que agradecidos por su formación académica y religiosa se reúnen cada año para renovar el compromiso de crecer en amor a Dios y al prójimo bajo el ejemplo de san Alberto Hurtado. Este año, la Banda de Guerra de los ex-alumnos presentó el estandarte que les acompañará en sus presentaciones a lo largo del año, el cual fue bendecido por el Cura Párroco, Jaime Herrera González. En la actualidad el colegio cuenta con unos setecientos alumnos, y tienen clases de religión católica en todos los cursos, de primero a cuarto año medio. 



















viernes, 24 de agosto de 2018

HASTA PRONTO…NOS VEMOS EN EL CIELO


TEMA  : “ HASTA PRONTO…NOS VEMOS EN EL CIELO”.

FECHA: HOMILÍA EXEQUIAL SRA.CECILIA FICA ESPAÑA / 2018

1.     La vida fue dada para buscar a Dios.

Queridos hermanos: En medio de la celebración del Mes de la Caridad Fraterna, donde hemos ido meditando -día a día- sobre las obras de misericordia que nos propone nuestra Iglesia, nos reunimos para dar cristiana sepultura al cuerpo de nuestra hermana Cecilia Fica España, rezando por el eterno descanso de su alma,   junto a sus seres queridos que le acompañan. Lo hacemos a la luz de las palabras del Señor: “Quien se une a mí con fe viva no muere para siempre”, las cuales resuenan con mayor fuerza en estas horas en las cuales hemos ido gradualmente asumiendo lo pasajero que resulta nuestro paso por este mundo a la luz de las promesas de bienaventuranza eterna hechas por el Señor, quien nos pregunta una vez más: “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo?”.
Nuestra mirada se encamina hacia el horizonte donde parece unirse el cielo y la tierra. ¡Tantas veces tenemos la oportunidad de ver los atardeceres a lo largo de nuestra costa generosa! Y precisamente cuando el sol parece dormir en la línea del horizonte se produce un efecto inverso emergiendo el mayor destello…Algo similar acontece con nuestra vida: Mientras se extingue nuestro paso por este mundo se enciende la luz inexorable  de la eternidad, permitiendo al creyente descubrir el misterio de la muerte no como una luz que se apaga definitivamente sino como un destello que se proyecta desde un inicio hasta el fin sin ocaso.
Con esta celebración dominical, culminamos un mes completo meditando respecto del capítulo sexto del Evangelio de San Juan, denominado el “Pan de Vida”, que constituye una carta de navegación para cada creyente. La institución de la Santa Misa, durante la Última Cena es el misterio central para la vida del creyente pues se trata de la misma persona de Jesucristo, perfecto Dios y hombre a la vez, que asumiendo la condición humana se queda “real y substancialmente presente” en medio nuestro bajo la humilde apariencia de un pan y vino, ahora transformados en todo Jesús.
Por ello,  al acercarnos a comulgar no vamos a recibir un trozo de pan que representa el amor de Dios sino que somos participes –por la gracia- del mismo Cristo. En la Misa no se trata de algo sino de alguien.
Nuestra hermana difunta convertida al cristianismo desde su infancia,  procuró como su santa patrona “llevar siempre consigo el Evangelio”, tal como lo recordaba respecto de santa Cecilia el actual Sumo Pontífice.
En efecto, Santa Cecilia es una de las cinco mujeres que resalta el Canon Romano por la fuerza de su testimonio ante la prueba del martirio prefirió mil muertes antes que infiel a su fe. Sin duda, como nuestra hermana difunta lo recordaba durante su estancia en el hospital, tuve oportunidad de bautizar a alguno de sus hijos, de darles la primera comunión y preparar a sus hijos, de confirmar a sus hijos, de bautizar a sus nietos, de celebrar el sacramento de la confirmación y  el santo matrimonio de ella, de cuidar a su retoño varón desde los doce años, hoy algo crecidito ya por cierto, de darle la extremaunción, y ahora de celebrar su Santa Misa de exequias. En su lecho de enferma ella me pidió celebrar esta Misa, la cual hago con fe y esperanza implorando que ahora pueda no sólo descansar sino gozar de todo lo que Jesús tiene preparado para “quienes procuran serle fieles”.
Sin duda,  es muy distinto asumir la muerte de un ser querido desde la realidad de un corazón impregnado por la fe que dejado al desamparo de lo fortuito y finito, tal como nos lo recuerda el Antiguo Testamento: “A los ojos de los necios parecen haber muerto, y su partida de este mundo es considerada sólo como una desgracia” (Sabiduría III, 1-5).
Sabiamente solía repetir nuestro santo contemporáneo de la Caridad Fraterna –San Alberto Hurtado Cruchaga- que: “La vida fue dada para buscar a Dios, la muerte fue dada para encontrarlo y la eternidad para poseerlo”. Palabras que son una síntesis de lo que ha de ser la vida espiritual de todo creyente, que procurará buscar el rostro del Señor en cada acontecimiento incluido el misterio de la partida de este mundo…Si Dios nos dio la vida de la nada…también, puede tomarla cuando estime oportuno…!Bendito sea su nombre! (Job I, 21).
Muchas veces buscamos a Dios, como seres falibles podemos equivocarnos y dar pasos en falso, pero nunca serán vanos aquellos pasos dados en procurar hacer el bien desde el seguimiento de los designios dados por Dios en su Palabra,  inscritos en la naturaleza y explicitados en la voz de nuestra conciencia. Es humano equivocarse, es cristiano convertirse y es divino perdonar, por ello,  el juez último de cada uno de nuestros actos y palabras será el Dios cuyo nombre es Nuestro Padre, en quien nuestra hermana difunta confió hasta  último de sus pensamientos.
Lo anterior nos llena de una confianza fundada en la bondad y misericordia de Dios, que a lo largo de toda nuestra vida  permanece como mendigo a las puertas de nuestro corazón esperando que le dejemos entrar para que habite no como la visita ocasional que viene por un momento y se va, sino para que more como el huésped permanente en nuestra alma, en la habitación principal de nuestras intenciones, proyectos y deseos. ¡No releguemos Cristo al baúl de los recuerdos ni a la despensa de lo accesorio, ni menos a la vitrina de los adornos!
Si, “tu rostro buscaré, Señor…No me escondas tu rostro” (Salmo XXVI, 8): Vale la pena vivir cuando es Dios quien lleva la batuta, cuando es Él quien guía nuestros pasos, cuando es Él quien inspira nuestras acciones, por lo cual no dejemos de buscar al Buen Dios que se dado a conocer para ser encontrado… con el rostro de quien gestado permanece en el vientre materno, con el rostro del niño que desea crecer y aprender, en el rostro del joven que anhela un mundo más justo y veraz, con el rostro del anciano olvidado cuya sabiduría permanece anhelosa de ser descubierta.

2.     La muerte fue dada para encontrar a Dios.

          LA MUERTE DESPUNTA LA VIDA
Madre de seis hijos, cuyas edades fluctúan actualmente entre las cuatro y dos décadas, tuvo oportunidad de ver cómo iban creciendo, hasta poder conocer a cada uno de sus nueve nietos y un bisnietos, verificando en vida la promesa hecha por Dios en la Santa Biblia: “a los hijos de tus hijos los verás” (Salmo CXXVIII, 6).

Siguiendo con la enseñanza de nuestro Santo Chileno, ahora nos recuerda que “la muerte fue dada para encontrar a Dios”, lo cual emerge desde la convicción que Dios es misericordioso y espera como aquel padre de la parábola que nuestro  último día en este mundo sea el primero en la eternidad, donde –entonces-  hará una gran fiesta pues su hijo que todos creían que había muerto está vivo. A ello apunta la expresión que hemos recordado hace un momento, cuando las mujeres fueron de madrugada al sepulcro donde habían dejado el cuerpo inerte de Jesús: “¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo?”( San  Lucas XXIV, 5).
Como creyentes confiamos en Jesús que venció la muerte, y creemos que luego de nuestro paso por este mundo, tan marcado de sinsabores y dificultades, estamos llamados a resucitar para siempre, participando de un gozo que nada y nadie nos podrá arrebatar jamás.
En este mundo las alegrías se suelen extinguir de manera vertiginosa. El espíritu de la nostalgia y el solo acto de recordar tiempos mejores es prueba de ello, mas junto a Dios viviremos de manera intensa, plena y perpetua, por lo cual aunque juntásemos todas las alegrías de toda la vida, éstas serían ínfimas ante el menor de los gozos que tendremos junto a Dios y nuestros seres queridos…porque serán eternos y no perecederos como los actuales.

El acto de encontrar a Dios es algo definitivo para lo cual debemos prepararnos en la vida presente procurando vivir en estado de gracia, prefiriendo la amistad de Dios como la más deseable y entrañable. El encontrar a Dios no es algo que se pueda improvisar sino que debe ser el resultado de una vida de permanente búsqueda, donde las virtudes y valores no sean las fantasías parciales de un mundo caduco sino las que efectivamente conduzcan integralmente a la felicidad de cada uno y de todos. Digámoslo claramente: ¡La eternidad se juega aquí y ahora!…mañana puede ser tarde, por eso estamos en los tiempos favorables para salvarnos, para cambiar radicalmente de vida.
3.     La Eternidad fue dada para poseer a Dios.
Estamos en el templo dedicado a Nuestra Madre del Cielo, bajo la advocación de Nuestra Señora de las Mercedes de Puerto Claro, con el regalo especial de celebrar el Día del Señor para rezar por nuestra hermana difunta Cecilia Fica España.

HASTA PRONTO: EN EL CIELO NOS VEMOS
Imploramos por aquella que tempranamente creyó en Dios, que cobijó en su vientre a sus seis hijos que le acompañan, que prodigó cariño hacia cada uno de sus seres queridos, pueda ahora gozar de una vida en paz, en felicidad, y en amor, lo cual anheló durante toda su vida y para lo cual ofreció, en la última etapa de su vida por medio de la enfermedad,  sus dolencias y padecimientos “uniéndolos a los del Señor en la cruz”  (Colosenses I, 24-28)  para su bien espiritual y el de los suyos, quienes a la luz de la fe ven su partida como la llegada a destino, como recalar en el Puerto Claro de la Eternidad a la que todos estamos llamados a participar. (Por esto, si tienen a alguien que aman en el cielo, tendrán un pedazo del cielo en medio vuestro).


Sea la Virgen Madre quien tienda su mano abierta la que cubra con su manto de bondad a nuestra hermana que golpeando las puertas del cielo implora la misericordia del Señor por medio de la intercesión universal de la Virgen y de la oración incesante de nuestra Iglesia que clama cotidianamente en nuestros altares: ¡Que Viva Cristo Rey!