viernes, 30 de septiembre de 2022

 

TEMA  : CAMINAMOS DESDE LA ESPERANZA DE LA VIRGEN MARÍA”

FECHA: HOMILIA DÍA PATRONAL  PUERTO CLARO SEPTIEMBRE 2022

Tratándose de las palabras pronunciadas por nuestro Señor, resulta algo infructuoso poder decir cuáles son las mas” importantes, pues proviniendo de Él nada deja de tener relevancia.

Adorable como Dios que es, todo lo que se refiere a su persona resulta primordial, y respecto a su condición –libremente asumida- que es su humanidad hace que cada momento adquiera una trascendencia con incidencia en la vida eterna. Mientras que nuestras palabras se las lleva el viento, las pronunciadas por el Señor, durante su vida, tienen aroma de eternidad.

Mas, considerando lo anterior, las palabras iniciales dichas en contextos únicos, confieren un engaste que  da un sello primordial tal como aconteció en el primer y último sermón dado por Jesús en lo alto de dos montañas: El Sermón de las Bienaventuranzas, en el Monte Eremos ubicado a orillas del Mar de Galilea, y –el último- en el Monte Calvario.

¡Dos alturas, dos encuentros! En ambos, la presencia de la Virgen Madre se devela de manera evidente, pues sabemos que en medio de la predicación de Jesús, en una ocasión le avisaron al Señor que fuera del lugar –en el cual escuchaba una multitud- se encontraba su madre junto a parientes cercanos, ante lo cual Jesús, con una expresión aparentemente distante, dará el más puro de los reconocimientos: “¿Quién es mi madre? ¿Quiénes son mis parientes cercanos? “¡Lo sabía perfectamente! ¿Qué fin tuvo aquella pregunta? Lo hizo para dar un “piropo” a su madre, con lo cual, quedaba alzada en un lugar principal en el camino de la redención.

En efecto, como medianera de toda gracia, nuestra Madre del Cielo, que hoy honramos como nuestra Patrona, parroquial y citadina, cruza toda la vida de Jesús, y en todo momento su figura es realzada por el Señor de tal manera que no nos cansaremos de afirmar que el camino de parecernos a Jesús pasa por ver, acoger y dar a conocer a María como Madre, como Maestra.

 

 

No es de Cristo, y por ello no ha de serlo de su Iglesia, dejarse seducir por la “tentación” de ocultar los actos de afecto y obediencia hacia aquella que de pie acompañaba a su Hijo y Dios en momentos que ofrecía su alma. Diremos entonces, que desde la cumbre Jesús nos dejó la cumbre de su amor al legarnos el tesoro que albergaba su alma antes de decir: “!Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu!”.

Si la predicación de Jesús estuvo acompañada en todo momento por la figura de su Madre, entonces, nuestra misión como discípulos y apóstoles, continuadores del mandato de “ir al mundo entero”, de “enseñar todo lo que Jesús dijo”, y de tener una vivencia sacramental cuyo inicio es el bautismo, pasa por la devoción permanente hacia la Virgen, cuya misión es –en todo momento- conducirnos a Jesús, tal como se lo dijo a los novios en Caná de Galilea: “Haced todo lo que Jesús os diga”.

Tanto en lo dicho en el monte de la Ascensión, tradicionalmente situado en el Tabor, como la exhortación hecha en su primer milagro, el Señor utiliza la expresión “todo” la cual, no admite recortes, rebajas, ni ofertas como suelen hacerlo quienes están a los pies del mundo que, para “atraer” las almas a Dios muestran una enseñanza llena de vaguedades e incertezas, con el fin de acomodarse al modernismo. El drama es que el costo de dichos “ofertones” envueltos en –a veces- expresiones de acogida, resiliencia y hasta misericordia lo termina saldando siempre la sangre derramada por Cristo en la Cruz.

Es verdad, el amor de Cristo siempre puede más, porque es divino, mas ello no nos faculta –en modo alguno- a colocar nuestra voluntad, nuestros criterios, y nuestros deseos sobre la libérrima voluntad de Dios. Sin duda, estamos en tiempos donde nos vemos enfrentados ante una disyuntiva irrenunciable: o cumplimos en todo lo que Dios quiere, o terminamos obedeciendo los dictámenes de los enemigos del alma, descritos en el Evangelio como son “el demonio, el mundo y la carne”.

La Virgen como Madre nos enseña con su ejemplo a organizar toda nuestra vida desde la voluntad de Dios, procurando alejarnos siempre de todo lo que nos separa de Dios y su obra. Sin duda es un enemigo poderoso de nuestra vida espiritual el secularismo que conlleva a actuar servilmente a las modas, costumbres e ideologías que estructuran la sociedad marginando a Dios. A pesar de su poder seductor y extensión estamos llamados a mostrar a ese mundo que Dios vence siempre.

Dar prioridad a Dios antes que al mundo nos hace vivir en una paz verdadera porque viene de la amistad con Dios, en tanto que el espíritu mundano sólo nos trae temores, angustias e insatisfacción, que parecen ser los espíritus reinantes en la sociedad actual.

 Particularmente en nuestra ciudad de Valparaíso que ha visto durante los últimos años vandalizar permanentemente su infraestructura y profanar algunos de sus principales templos, sumada a la necedad de impedir proyectos e iniciativas de privados que favorecerían el desarrollo y fortalecimiento de tantos hogares que lo requieren con urgencia.

El recordado pintor Renzo Pequenino solía decir que la pobreza en nuestra ciudad porteña se podía medir con la extensión del comercio ambulante de avenida Argentina ¡Que diría hoy al ver las principales calles en esa situación!



El emblema de nuestra ciudad hoy ha sido izado en el atrio de nuestro templo, pues, en el aparece la imagen de la Virgen de las Mercedes de Puerto Claro, que fue reconocida como “Patrona de Valparaíso” hace 231 años, y cuya devoción está en el origen de la que un día fue reconocida como la “Perla del Pacífico”.

El retorno a lo esencial a esta hora es impostergable, más aun, luego de haber pasado por la experiencia de tener una ciudad hecha laboratorio de la ideología progresista que ha terminado por ser una triste realidad.

Los navegantes del Siglo XVII lanzaban salvas de honor a la Virgen de Puerto Claro al llegar a la Bahía de Valparaíso, es que la presencia de la Virgen no sólo ha de ocupar un lugar especial en nuestro afecto y devoción de nuestra Iglesia en la vida litúrgica, sino que –también- en nuestra ciudad llamada a ser ciudad de María.

Por ello, el amor a Dios debe ser prioritario como lo fue en el Corazón de la Virgen. En nosotros está la tarea no sólo de preservar sino de acrecentar todo lo que haga feliz el corazón de Aquella que “cumple en todo la voluntad de Dios”.

! Cuántas gracias no dejará de conceder aquel Hijo que desde el Cielo contempla un acto de cariño a su madre: si un vaso de agua fresca dado a quien lo necesita no queda sin recompensa, cuánto más los recuerdos y gratitudes a la que es denominada “Bienaventurada de generación en generación”.

 

El segundo y poderoso en enemigo de nuestra vida espiritual es el Demonio, que sólo puede mentir y engañar con el único fin de menospreciar y abandonar los mandamientos que Dios no ha dado, olvidando el proyecto original que el Señor  tiene para cada hijo renacido de las aguas bautismales.

La esencia de aquel ángel que se rebeló contra su Creador nace de la soberbia, de alzar un proyecto propio y autónomo al margen de Dios que termina provocando la jibarización de lo correcto con la declinación evidente de una vida virtuosa, presentando el mal como un bien y enseñando que el bien es un mal.

Para obtener lo anterior suele -el Demonio- aprovecharse de la ignorancia de una enseñanza no debidamente nutrida con una sana catequesis y formación religiosa; suele amparase en la tentación consentida del temor del mundo creyente a la hora  de dar a conocer las verdades del Evangelio; y. suele usar de la tibieza espiritual del creyente llamado a dar “razones de su fe” por medio de una vida convencida y convincente.

El remedio dado por Dios para defendernos de las asechanzas del Maligno lo encontramos descrito inmediatamente cometido el pecado original, cuando dice que gana la batalla quien no cometió pecado, tal como fue la Virgen María: De Eva herida en el talón por la tentación surgiría aquella que victoriosa pisaría al tentador con su talón…Desde el orgullo de  Eva a la humildad del Ave. Esta es el arma que paralogiza el poder del Demonio: ¡La humildad! Y esa virtud es la que encontramos en el cántico del Magníficat: “¡Se alegra mi espíritu en Dios mi salvador porque ha mirado la humildad de su sierva!”.

En este día de la Virgen de Puerto Claro recordamos que su figura ocupa un lugar especial en el escudo y emblema del que un día fuera tenido como el primer puerto de Chile. En la actual sede del municipio a los pies de quienes ingresan a él, hay un hermoso mosaico con la expresión “Salve”, lo que para un creyente es más que un detalle artístico, sino que es una palabra que recuerda a la Virgen Madre que vela por cada uno de sus hijos, incluidos los que la olvidan y menosprecian.

Rezamos para que la virtud de la humildad que tuvo nuestra Madre del Cielo se despliegue en quienes sirven como autoridad en nuestra ciudad para erradicar todo tipo de soberbia.

Queridos hermanos: Estamos a tres años de participar en un nuevo Jubileo de la Redención, que se celebran cada veinticinco años, donde se puede obtener indulgencia plenaria cada día, por uno y por nuestros difuntos, constituyendo un periodo de grandes bendiciones y conversiones por medio de la recepción del sacramento de la confesión.

Nuestra Madre del Cielo nos acompañará en estos tres años restantes para prepararnos al “año de gracia del Señor” (Isaías LXI, 1-2) que tendrá como lema central: “Caminando en Esperanza”, lo cual, va más allá de un espíritu mundano marcado de positivismo, va más allá de ocultar pecados e infidelidades, va más allá del caminar juntos pues hacen lo mismo quienes caen al abismo.

En Septiembre, mes litúrgicamente Mariano al contener el mayor número de celebraciones de la Virgen Madre, el Buen Dios ha querido revestir la naturaleza con el inicio de la estación de la primavera descrita en el Cantar de los Cantares: “Mira el invierno ha pasado, ha cesado la lluvia y se ha ido. Han aparecido las flores en la tierra”. Aquello que Dios no ha dejado de hacer en su creación, es lo que de modo similar ha hecho por medio de la Virgen.

Como católicos ¡y orgullosos somos de serlo!  llevaremos el rostro de María a cada persona, a cada familia, a cada institución que con particular urgencia requiere de esa esperanza con aroma a cielo que anidó en el corazón de la Virgen, incluso cuando de pie ante la cruz acompañó a Jesús, y no dejó de dar animo a la Iglesia naciente representada por el alma joven de San Juan.

 ¡Que Viva Cristo Rey   !




Actividades Parroquiales Septiembre 2022

























domingo, 28 de agosto de 2022

 

TEMA :        “LOS NIÑOS Y JÓVENES NO PUEDEN ESPERAR”.

FECHA: CHARLA  CONSEJO DE PROFESORES SAINT PETER’S SCHOOL / AGOSTO DEL 2022.

“La educación es tomar a la persona equipándola para vivir la vida en su integridad”. Esta frase del querido Papa Emérito Benedicto  XVI pronunciada en un colegio de Londres nos hace considerar un camino algo desconocido en nuestro tiempo: “el retorno a lo esencial”. Las puertas abiertas de nuestro Colegio invitan a quienes ingresan por ella a sumergirse en un camino ya centenario. Nadie ingresa obligado, sino que los padres de familia y los alumnos  voluntariamente optan por formar parte de la novedad de lo que permanece, y es basilar.

JAIME HERRERA SACERDOTE PORTEÑO

La exacerbada oferta de novedades dadas en el ámbito de la educación  en el presente,  no parece nutrir convenientemente en toda su profundidad las necesidades que tiene la persona, cuya alma es única, irrepetible e inmortal.  Resulta evidente que a pesar de las múltiples posibilidades tecnológicas y el acceso ilimitado a los  medios de información,  se constatan –en la vida cotidiana- realidades que a esta hora son  indiscutibles, como por ejemplo, que en amplios segmentos juveniles, no comprenden lo que se lee; la ausencia de libros en los hogares (Valparaíso con 300.000 habitantes no alcanza a tener tres librerías, lo cual,  en el plano de especialización resulta paupérrima en el ámbito de la historia, la filosofía y la teología.

Siguiendo con la definición del venerado Pontífice emérito educar implica “equipar” a la persona, es decir, revestirla de las capacidades suficientes que le permitan defenderse de lo que constituye una amenaza y de contar con las herramientas imprescindibles para desplegar los talentos que se poseen, y están dados para ser puestos en beneficio del prójimo. Desde la fe sabemos que todo don de Dios implica una misión, que toda capacidad recibida conlleva una responsabilidad y un deber del que se dará cuenta estricta.

La educación encierra una riqueza insospechada en bien de la sociedad, por lo que –en gran medida- lo que favorezca una buena formación repercutirá en un bienestar en el conjunto de la sociedad, y lo que sea una carencia implicará una pobreza integral, es decir,  una carencia manifestada en muchos ámbitos, entre otros, a nivel espiritual, moral, cultural, y económico.

VIRGEN DE PUERTO CLARO VALPARÍSO

Colocar la primacía de Dios en el mundo de la educación´ no es otra cosa que la búsqueda, el encuentro y,  el  reconocimiento del Reinado Social de Cristo al que con insistencia invitó en todo su pontificado aquel Papa venido de un lugar lejano: “Abrid las puertas a Cristo”, tal como lo señaló vivamente en su primera homilía (22 de Octubre de 1978),  reiterándolo –luego- en su primera encíclica Redemptor Hominis (4 de Marzo de 1979).

Aunque dramático resulta oportuno recordar lo vivido por un grupo de 46 jóvenes que mal implementados murieron congelados en los faldeos del Volcán Antuco en Abril del año 2005. En aquella ocasión, No bastó el entusiasmo, ni el acondicionamiento físico, ni la camaradería entre ellos, para evitar el drama vivido, lo cual, se habría evitado en parte si hubiesen llevado la vestimenta adecuada. Igual realidad podríamos encontrar si un joven decide practicar buzo o surf…aunque sepa nadar, use aletas, y gafas de buceo, si no usa un traje térmico padecerá de hipotermia.  Entonces el denominado “equipamiento” puede ser decisivo para zanjar una sobrevivencia, pues hablamos de algo “esencial” y decisivo, de muerte y de vida, toda vez que nadie está “medio muerto” o “medio vivo”.

El mundo de la educación tiene que dar respuesta a no sólo “como” se vive sino a si acaso hay verdadera vida, de tal manera que quien participa en este camino no cumple una profesión más entre otras, ni desarrolla un trabajo más, sino que responde a una vocación tan noble como exigente.

Siguiendo la enseñanza de Benedicto XVI habla de impartir una educación “integral”, por lo que se han de incluir las diversas dimensiones que tiene el hombre creado por Dios a su imagen y semejanza, lo que sin ser “idéntico” implica una participación real y misteriosa de la vida divina. Ser “semejante” no es ser igual, por lo que Dios ha querido dejar su huella divina en cada persona. El hecho de poseer un alma espiritual e inmortal nos abre la perspectiva del universo del mundo de la educación que  se interrelaciona de manera ordenada, gradual, y oportuna.

Entonces,  ver la educación como un “equipamiento” que busca formar a las nuevas generaciones de manera verdaderamente “integral” exige que las diversas disciplinas y áreas de la educación avancen al “unísono”  en toda etapa de formación, desde Play Group hasta el Cuarto Año de Enseñanza Media.

HNO. MURILLO (CISTER) & PADRE HERRERA

El reconocimiento de la dimensión trascendente de la persona humana nos lleva a asumir el desafío de permear cada eslabón de la escala educativa, donde la vinculación entre la creatura y su Creador ocupe un ámbito específico e insustituible.

Celebrando la memoria litúrgica en este día –de nuestro Consejo de Profesores-  a San Bernardo de Claraval no podemos olvidar sus enseñanzas a este respecto: “El amor para ser verdadero ha de ser ordenado”, es decir, reconocer la primacía del afecto, del pensamiento y del obrar a Jesucristo, quien es la Palabra pronunciada de manera definitiva desde cielo a la tierra, y es el Único que da respuesta a todas las inquietudes y preguntas de todo el  mundo y de cada  persona, en el pasado, en el presente y en el porvenir.

Insertos en la celebración del Mes de la Caridad Fraterna, el Santo Evangelio proclamado nos coloca en el momento donde un sabio semita de acerca a Jesús para consultar respecto de cuál era el precepto más importante de la Ley de Dios. Vemos que el Señor responde: “El primero es: amar a Dios sobre todas las cosas con toda el alma, con todo el corazón y con todo nuestro ser”…añadiendo de inmediato: “Y el segundo es semejante a este: Amarás al prójimo como a ti mismo”. Por tanto, la semejanza con la que el Génesis refiere la unión de Dios con el hombre al momento de crearlo,  se proyecta en la vida del hombre por medio del seguimiento de la voluntad de Dios en el cumplimiento de cada uno de sus preceptos, particularmente amando al prójimo “como Jesús lo hizo”. La medida del amor no la constituyen los gustos, ni las opciones, ni las capacidades, la regla por la que seremos medidos al fin de nuestros días es la persona divina y humana de Jesucristo, reflejado en quienes son parte de nuestro prójimo,  los cercanos e inmediatos en el hogar, en el trabajo, es decir, en nuestro Colegio.

Esa es la clave descubierta por San Alberto Hurtado Cruchaga para “equipar integralmente” en el ámbito de la educación a las nóveles generaciones, las cuales, a lo largo de sus años de escolaridad  podrán necesitar y agradecer múltiples “implementos” entre los cuales, la vinculación con Dios por medio del ser religioso,  es a la vez,  necesidad y urgencia. Parafraseando el mensaje de Su Santidad Juan Pablo II en nuestra Patria: “Los pobres no pueden esperar”, hoy añadiremos: “Los niños y jóvenes no pueden esperar”. ¡Que Viva Cristo Rey!

 

PARROQUIA PUERTO CLARO AGOSTO 2022

Actividades Parroquiales Agosto 2022


































jueves, 28 de julio de 2022

 

TEMA  :   “TU VE A ANUNCIAR EL REINO DE DIOS”.

FECHA: HOMILÍA FESTIVIDAD  DE SAN BERNABÉ   /   JUNIO 2022

Ubicado entre los apóstoles –al igual que San Lucas- forma parte de los “discípulos” del amanecer de la Iglesia. En el libro que relata la vida de los Apóstoles, se refiere a San Bernabé como “hombre bondadoso, lleno del Espíritu Santo, y de mucha fe” (XI,24).

Al igual que Jesús eligió a Simón y le dio una misión para lo cual le cambio el nombre, los apóstoles al designar a José le dan una tarea para lo cual cambian su nombre por el de Bernabé. La gracia recibida, la misión cumplida exigía una conversión que se manifestaba en el cambio de nombre. Nueva vida, nuevo nombre.

PÁRROCO DE VALPARAÍSO CHILE


Etimológicamente el nombre de San Bernabé significa “el que se esfuerza por animar y entusiasmar”. Lo cual,  según refiere el libro de los Hechos de los Apóstoles,  le llevó a dar lo suyo en beneficio de quien lo requerí. Con una radicalidad que sólo es equiparable a la actitud resuelta del profeta Eliseo, hijo de Safat que hemos conocido en la Primera lectura. Fue llamado por Dios en medio de su trabajo diario, y quemó su pasado para no tener la tentación de volver a él. Convengamos que el Señor no quiere que seamos pirómanos con este relato, sino que una vez puestas las manos y corazón en las enseñanzas de Jesús simplemente no hay vuelta atrás.

Lo propio del Apóstol es dar testimonio: No solo palabras, no solo relatos consabidos, sino dar a conocer lo que uno ha experimentado, aquello que Dios ha hecho en medió de nuestra vida, cómo el Señor ha cuidado de cada uno de nuestros pasos.

No es casualidad que allí donde Bernabé junto a San Pablo anunciara la Buena Noticia de Jesús muerto y resucitado, se llamase por primera como “cristianos” a los que se convertían a Jesucristo. De hecho, “cristiano” significa “ser de Cristo”, participar del equipo que juega por el Evangelio, (no el joven futbolista que juega en Real Madrid y esta semana un chofer le chocó su Bugati de casi dos mil millones de pesos chilenos)  Ser “cristiano” implica llevar el estandarte victorioso de la Cruz, que hasta entonces fue signo ignominioso de la muerte,  en el emblema de Aquel que  resucitó y ascendió al Cielo para estar sentado a la derecha de Dios Padre.

PARROQUIA CERRO TORO VALPARAÍSO


La comunidad de Antioquia envió a San Pablo y San Bernabé hacia Tierra Santa con el auxilio espíritual y material que requerían en Judá. Nadie mejor que ellos vivieron la caridad fraterna asumiendo que no se hace el bien cuando se da la espalda a Dios, como no se puede mirar de frente a Dios olvidando a quienes han sido llamados bienaventurados.

San Bernabé, como Patrono de Logroño es reconocido como especial protector desde aquel asedio de diecisiete días del año 1521. Ver la “mano de Dios” en los hechos y acontecimientos ha sido una constante en la vida de la Iglesia, como  leemos en la historia lineal de fe. Dios puede irrumpir de manera sorpresiva en nuestra vida, pero nuestra vida como creyentes nunca será una sorpresa porque estamos en las manos providentes de nuestro Dios, que es  certeza, que es seguridad. Por esto, al Señor -en medio del trabajo diario-  puede presentarse y llamarnos como leemos en la Primera Lectura del Libro de Reyes donde  Dios llamó a Elíseo, al igual que con Moisés, Gedeón, David, Simón Pedro, Juan Evangelista, Santiago y Leví…Todos ellos  “hacían la pega” al ser llamados por Dios y no eran merluzos perezosos.

Nos detenemos ahora en la invitación que en el Evangelio proclamado  hace Jesús a sus Apóstoles:

Pide disponibilidad: “El hijo del hombre no tiene donde reclinar su cabeza”. Nada que mitigue o aminore lo que puede ser exigible como justo y hasta necesario, como sería el descanso. En medio de la vorágine de anunciar el Reino de Dios en el mundo no hay espacio para detenerse en “hacer bajar fuego para consumirlos”, es preciso dedicarse totalmente a la tarea de mover a la conversión por medio del testimonio y la fidelidad que son las armas que resultan invencibles ante una cultura signada de relativismo.

Es esa disponibilidad a “todo evento” la que precisa Jesús hoy de parte de quienes nos reconocemos como sus discípulos. La gracia que Dios concede a sus Apóstoles les permite presentarse como irreductibles,  por lo que es el camino que hoy precisa nuestra Iglesia para presentarse ante el mundo… no es el de acomodarse a él sino de ser dóciles a Dios viviendo en permanente disponibilidad a sus designios.

San Bernabé y San Pablo comprendieron aquello de no tener donde reclinar la cabeza como el camino para seguir a Jesús, quien nos dice “sígueme”, lo que es una gracia y una misión que nos entrega.

IGLESIA DE PUERTO CLARO EN CHILE


El segundo aspecto que resaltamos de las palabras de Jesús, es el carácter de urgencia con que llama a dar testimonio, el cual no admite una doble interpretación: “Tú ve a anunciar el Reino de Dios”. Bajo una expresión fuertísima: “Deja que los muertos sepulten a sus muertos”, exhorta a dar cumplimiento a lo que luego, en lo alto del Monte Tabor –que es el lugar de la Ascensión- dirá: “Vayan al mundo entero anunciando a obedecer todo lo que Yo les he mandado a vosotros, bautizándolos en el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo”.  

La experiencia nos indica que subsiste una directa relación entre lo que se ama y lo que se  obedece, por lo que a un hijo, a un alumno, a un subalterno, le resultará más fácil obedecer cuanto más cercanía, conocimiento, y comunión tenga con quien le manda algo. Por el contrario, siempre es cuesta arriba seguir los designios de quien se percibe como desconocido y ajeno.

Entonces, si Dios es más intimo a nosotros que lo que nosotros mismos creemos, nadie nos puede conocer mejor que Dios, nadie nos puede amar más que lo Dios nos ama, por lo que nadie ha de posponer, salvo por un acto de negligencia culposa, a la llamada que hace Jesús. Se aplica en este sentido que lo bueno, cuanto antes se haga, es mejor, porque evita la posibilidad de no llegar a hacerlo.

Sin duda, el demonio habitualmente colocará sucedáneos múltiples para que busquemos razones a la hora que Jesús nos llame, las cuales bordearán legitimidades y comprensiones, es decir,  para los mundanos –llámese progresistas, secularistas, liberacionistas, y modernos- siempre resultará atendible y aceptable dejar a Dios en segundo lugar, luego será dejarlo en tercer lugar, hasta dejarlo sin lugar en nuestra vida. Es en ese momento donde sacado Cristo como prioridad y urgencia cualquier ilusión lo sustituirá: Si no adoramos a Dios cualquier baratija será querible. Por ello, no doblemos nuestras rodillas ante los baales modernistas renuentes al rigor y la fidelidad.

Invocar la urgencia de anunciar el Reino de Dios en este tiempo tan marcadamente secularizado nace no sólo de lo dicho por Jesús en medio de sus Apóstoles sino que además, forma parte de estar siempre preparados pues la promesa del Señor de su retorno no puede ser tenida en el limbo de lo improbable sino que ha de ser ubicado entre lo inminente. La última expresión de los evangelios, en el libro del Apocalipsis dice: “Maranatah”, que significa: “¡Ven pronto Señor!”.

¡Que Viva Cristo Rey!

PADRE JAIME HERRERA VALPARAÍSO 

domingo, 24 de julio de 2022

 TEMA  : ¡SON LOS SANTOS QUIENES ALZAN LA CASA DE DIOS!”.

FECHA: DOMINGO  XV°   /   TIEMPO  ORDINARIO   /   CICLO  “C”.

1.      “¿Qué he de hacer para tener Vida Eterna?” (San Lucas X, 25).

El Evangelio de este día lo vamos a meditar como parte de los relatos vocacionales que hemos venido conociendo desde hace dos semanas, cuando, en primer lugar,  ante la llamada de Jesús hubo quienes priorizaron  sus trabajos, su vida personal y sus lazos sanguíneos recibiendo como exhortación un tajante: “Deja que los muertos sepulten a sus muertos”…!Tú, ven y sígueme! La semana pasada, Jesús elige a otros setenta y dos discípulos a quienes envía para que con su testimonio preparen la llegada del Señor a distintitos lugares advirtiéndoles que “la mies es mucha y los operarios son pocos” en tanto que irán como “ovejas en medio de lobos”. 


IGLESIA DE CERRO TORO CHILE

En esta semana,  destacamos que la llamada al apostolado de la caridad está vinculado a la santidad, es decir: no hay apostolado posible que prescinda de la invitación a la conversión y a la bienaventuranza eterna. ¡Sin santidad no hay caridad! Es el mismo Evangelio quien enseña que no se puede amar al prójimo si acaso no se ama a Dios primero, siendo la vivencia de la caridad una necesaria expresión respecto de quien habita en nuestro corazón: Si vive Dios en el alma, que viva –también- en el corazón de nuestro prójimo.

Como echar agua a un saco roto resulta toda actividad pastoral donde no se tenga la búsqueda de la santidad en su origen…la semilla de nuestro apostolado será el anuncio de la bienaventuranza, en caso contrario, constaremos con prontitud que desde un activismo y sincretismo “pastoral”  aquel campo de trabajo –la mies abundante-  llamado a dar “fruto en abundancia”, será estéril en todo ámbito: faltarán virtudes, escasearan vocaciones, no habrá ni creatividad ni perseverancia, y hasta en el plano material se percibirá un declive. 


San Lucas –a diferencia de San Juan, San Mateo y San Marcos- es el único que describe este episodio, por lo que lo vemos como un relato que busca unir apostolado y anuncio del Reino de Dios.

Los habitantes de Jerusalén sabían que el camino entre su ciudad y Jericó era peligroso, al punto que el historiador Flavio Josefo lo denomina: “Camino rojo” y “camino de sangre”… (Nada distinto al trayecto que ha traído la ideología rubicunda desde hace más de un siglo).

Era un trayecto similar en distancía al que tenemos entre nuestra ciudad y el Santuario de la Virgen de Lo Vásquez…unos treinta y cinco kilómetros, nada despreciable si se hace caminando.

PARROQUIA DE PUERTO CLARO

Era el camino que unía a la ciudad más antigua como es Jericó con la capital cultual, cultural, económica y política de Israel, por lo que era frecuente los asaltos hacia quienes iban o regresaban de peregrinar al Templo de Jerusalén.

Quienes pasaron de largo eran parte de los mantenían “puntillosamente”  las múltiples tradiciones religiosas judías, no estuvieron a la altura de ver las necesidades de un hombre malherido.  

Los samaritanos adoraban a Dios en el Monte Garizim y eran tenidos como adversarios por los judíos que no les perdonaban haberse “mezclado” con el mundo asirio de Mesopotamia, donde adquirieron algunas de sus costumbres. Llevaba a tal punto de enemistad reciproca de judíos y samaritanos que una “partera” o matrona no debía facilitar con su oficio la llegada de un nacido en la gentilidad o paganismo. Por ello, debe haber molestado y sorprendido la parábola que hoy enseña en Evangelio, donde es –precisamente- un hombre de origen samaritano el que es puesto como ícono de vivencia de la misericordia y caridad fraterna hacia aquel hombre –un desconocido- que encontró moribundo la vera del camino.

En la actualidad a una persona “cercana” le diríamos de distinta manera: amigo, vecino, colega, camarada, entre otras. En tiempos de Jesús se decía: “rea” a una persona que tenía cerca nía y exclusividad en el trato, por lo que la expresión “prójimo” se trataba de un “compatriota” y un “hermano creyente”. En todo caso alguien cercano, tal como leemos en el Antiguo Testamento donde se denomina al prójimo como a “los hijos de tu pueblo” (Levítico XIX, 18).

Es en el Nuevo Testamento donde la expresión “prójimo” pasa a tomar más independencia de los lazos de sangre y de raza, por lo que se refiere a toda persona, cuya existencia viene de Dios y cuya vida nos habla de Dios, independiente de sus facultades, capacidades, salud, de su edad.

 

 

 

 

2.     “Viva vuestro corazón, los que buscáis a Dios” (Salmo LXIX, 35).

Un ejemplo contemporáneo de Buen Samaritano lo vemos  realizado en la labor hecha por Madre Teresa de Calcuta y de aquellas religiosas que siguieron sus pasos, las cuales –en esta semana- han sido expulsadas por el gobierno comunista de Nicaragua bajo pretexto de fomentar la violencia. En una ocasión dijo esta santa religiosa de origen albanés: “Cuando u hombre sufre no es porque haya sido olvidado de Dios, sino que es alguien en quien Dios ha hablado”, tal como Dios Padre habló definitivamente en Jesús puesto en una cruz, hecho varón de dolores cuyo rostro casi no era humano por los golpes y heridas recibidas.

MISA VALPARAÍSO CHILE 2022

De modo similar, Madre Teresa de Calcuta sabía que si la prioridad de sus afectos, mente y corazón estaba puesta en procurar cumplir prioritariamente la voluntad de Dios, ésta debía extenderse –también- a quienes encontraba a la “vera del camino” tal como el buen samaritano lo hace en la parábola.

La Buena Nueva de la Vida nos hace reconocer que nuestro prójimo: ¡Es persona, aunque nunca haya tenido desarrollado su intelecto! ¡Es persona aunque este inmovilizado totalmente! ¡Es persona aunque padezca una y todas las enfermedades terminales! ¡Es persona desde el vientre materno hasta su último suspiro en la ancianidad!

3.     “La Palabra del Señor estar en tu boca y está en tu corazón para que los cumplas” (Deuteronomio XXX, 14).

Por esto, nuestro Señor responde con la Parábola del Buen Samaritano a la pregunta capciosa y engañosa d un l joven “exégeta” enviado desde el templo.

“Acercarse al caído”: Implica un riesgo a ser engañado como tantas veces suele ocurrir cuando alguien finge una necesidad y termina por asaltar, estafar, y burlar al que se acerca. Jesús nos dice que a pesar de ello no debemos pasar por alto ante el que está en el suelo, ante quien no puede seguir adelante, ante aquel que las fuerzas le impiden recuperase.

No basta la simple cercanía con el que sufre, pues el verbo usado en el texto proclamado indica que –además- “se inclinó”, lo que le permitió descubrir las reales necesidades de quien yacía en el suelo “como muerto”.

 

En ocasiones,  las prácticas denominadas “solidarias” suelen quedar en deuda con las reales necesidades de quienes lo requieren, pues sólo ven la “cáscara” del problema y no apuntan a las “raíces” que lo provocan. Hoy algunos hablan de “solidaridad” desde una realidad extractiva de la libertad  de la persona, desechando el principio de subsidiaridad que la doctrina social de la Iglesia ha propiciado insistentemente. ¿Solidaridad estatizante o subsidiaridad libertaria? El antiguo refranero popular nos ayuda: “No regales un pescado, enseña a pescar”.

CHILE CURRA PÁRROCO JULIO 2022

Tras lo que se suele adjetivar como “solidario” puede encerrar un grave paternalismo que termina incentivando el infantilismo de la sociedad que facilita la actitud abusiva que se perpetúa  de manera ilimitada porque la verdadera caridad tiende a hacer realidad el misterio de la encarnación y de la redención tal como enseña San Agustín: “Quien te creó sin ti no te salvará sin ti”.

Lo anterior nos lleva a buscar hacer bien el bien, procurando lo que el Buen Dios y que todo buen padre anhela para sus hijos: que estos se desarrollen libremente, contando con la cercanía providente y paternal respectivamente, que en modo alguno suplante la determinación de sus hijos.  El estatismo subyacente en algunas modalidades de las denominadas  “solidaridades” puede ser ocasión para  que se implementen autoritarismos que terminen mutilando la libertad que Dios ha regalado a cada uno de sus hijos y sociedades. 

Imploramos a la Virgen del Carmen Reina y Patrona de Chile que nos permita distinguir con claridad respecto de cuál es nuestro prójimo y qué hemos de hacer al momento de encontrarle, de manera especial, respecto del proyecto de una Carta Magna en nuestra Patria que parece ocultar un nuevo modelo de estado absolutista. San Pablo dice en la segunda lectura de hoy que Jesús: “Pacificando con su Sangre de su cruz  lo que hay en el cielo y la tierra (Colosenses I, 20)., nos invita a respetar a la persona y la familia en toda circunstancia y época. Tras la expresión de “estado solidario” en vez de fomentar un ente respetuoso de la libertad de los hijos de esta tierra puede encerrar una nueva forma de dictadura, por lo que es bueno –una vez más- recordar que es el Estado quien debe estar al servicio de la familia y de la persona, y no al revés. Amén.

¡Pues, Que Viva Cristo Rey!

PADRE JAIME HERRERA JULIO 2022


Actividades Parroquiales Julio 2022